domingo, 24 de julio de 2011

Se nos cae la baba...



Todos los que contribuimos de alguna manera a esta empresa dedicada a la conservación del patrimonio de los institutos estamos muy orgullosos...

Un saludo y feliz verano

martes, 12 de julio de 2011

De España a Cuba




PINCHA AQUÍ PARA DESCARGAR LA PRESENTACIÓN

P.d. Gracias a Gabriella por la foto

lunes, 11 de julio de 2011

Patrimonio Cultural de España



Nuestra labor se ha visto reflejada en la revista "Patrimonio Cultural de España"

¡De corbata!



Pincha aquí (noticia Sur de Cordoba)

Pincha aquí (video del acto)

¡FELICIDADES A TODOS!

miércoles, 6 de julio de 2011

¡Empezamos!



Un saludo

martes, 5 de julio de 2011

¡Por fin!



¡Ya estamos en Cabra!

domingo, 3 de julio de 2011

Plan de Instrucción Pública de la isla de Cuba (1863)


Este plan, establecido por real decreto de 15 de julio de 1863, surgió en una etapa en la que, desde la metrópoli, se intentó poner en marcha una serie de medidas reformistas, con el fin de crear el sistema de leyes especiales previsto desde 1837. Sin embargo, estos propósitos no se realizaron, desencadenándose la Guerra de los Diez Años (o Guerra Grande) (1868-1878). Este conflicto finalizaría con una paz efímera, de 20 años, conocida como la Paz de Zanjón, que no garantizó ninguno de los dos objetivos iniciales de la contienda: la independencia de Cuba y la abolición de la esclavitud.

El Plan de 1863 tuvo como modelo la Ley Moyano de 1857 y estuvo notablemente influido por el deseo del gobernador José Gutiérrez de la Concha (poco después desempeñó las carteras ministeriales de Ultramar, Marina y Guerra) de frenar la influencia ideológica de Estados Unidos sobre la isla, pues hay que tener presente que muchos cubanos se formaban en dicho país.

Nuevamente percibimos en el Plan de 1863 los amplios poderes que la ley concedía al Gobernador en materia educativa. Así pues, si bien en la Ley Moyano (artículos 100-102) se hacía depender la creación de escuelas primarias del número de habitantes del municipio, en el Plan de 1863 esta decisión quedaba en manos del Gobernador (artículos 173-174), quien además tenía potestad en el nombramiento de maestros, en convocatoria de oposiciones y en la determinación de los salarios.

Una diferencia entre la Ley Moyano y el Plan cubano estriba en que, en el caso peninsular, el Rector era el jefe inmediato de cada Universidad y de los establecimientos de instrucción pública pertenecientes a su distrito (artículo 260) mientras que, en las islas, el Rector de la Universidad de La Habana sólo era jefe de su Universidad (artículo 300).


Rasgos del Plan General de Instrucción Pública para las islas de Cuba y Puerto Rico


En anteriores entregas, explicábamos que en 1844 se aprobó un Plan General de Instrucción Pública para las islas de Cuba y Puerto Rico. Pues bien, dos aspectos destacados del mismo eran las sanciones que se estipulaban para combatir el incumplimiento de la obligatoriedad de la enseñanza y el control de los libros de texto. En ambos casos es notable el contraste entre la legislación peninsular y cubana.

Sobre la obligatoriedad de la enseñanza cabe destacar que, mientras que en el Reglamento de las Escuelas Públicas de Instrucción Primaria Elemental, de 26 de noviembre de 1838, que desarrolló el Plan de 21 de julio de 1838 para la instrucción primaria peninsular, en su artículo 20, se contemplan medios persuasivos prudentes para instar al cumplimiento de los deberes de padres de familia, en el Plan para Cuba y Puerto Rico (artículos 35-37) se percibe un mayor rigor, siendo necesario dar cuenta de los padres amonestados a la Inspección de Estudios.

Idéntico contraste legislativo apreciamos en la elección de los libros de texto. A diferencia del Reglamento peninsular de 1838, en cuyo preámbulo y artículo 61 se otorga cierta libertad a los maestros y comisiones locales para elegirlos, en el Plan para Cuba y Puerto Rico se dice literalmente: “No podrán usarse otros libros, sino los designados por la Inspección de Estudios con la aprobación del Supremo Gobierno”.

Un rasgo común en los planes peninsular y cubano que estamos analizando es el tratamiento de la enseñanza secundaria. Este nivel seguía estando considerado como parte de la Universidad, siguiendo una estructura educativa propia del Antiguo Régimen.

Al existir en Cuba y Puerto Rico una sola Universidad, la de La Habana, la enseñanza secundaria pública se redujo al Colegio dependiente de ella (artículos 55 y 56) y, en 1853, se encomendó a los jesuitas toda la enseñanza secundaria, incluso la del Colegio de la Universidad previsto en el Plan para Cuba y Puerto Rico.

Paralelamente, fueron proliferando centros privados de enseñanza secundaria que gozaron de gran prestigio. En ellos se fomentó el espíritu revolucionario e impartieron clase reconocidos patriotas cubanos como el filósofo José Cipriano de la Luz y Caballero (1800-1862), que fundó en 1848 el Colegio del Salvador.

No obstante, conviene señalar que el Plan del Duque de Rivas, de 1836, y el Plan Pidal, de 1845, no llegaron a aplicarse en Cuba y en Puerto Rico, por lo que los Institutos como tales serían creados en las islas después de 1863.


viernes, 1 de julio de 2011

Destino: Cabra

En el baluarte de la confluencia del río Cabra y del arroyo del Chorrón, entre manantiales algunos de ellos hoy ocultos, nace la antigua Egabro. Bautizada después de la reconquista con el nombre de Cabra, aunque durante la invasión de los musulmanes a la Península Ibérica ya se le conocía por este nombre (WIKIPEDIA)...



PINCHA AQUÍ

Un saludo