martes, 18 de diciembre de 2012

A propósito de los birretes



La Biblioteca Histórica Aguilar y Eslava también posee cápsulas del tiempo: objetos encontrados en los libros y que se van localizando en la catalogación que llevamos a cabo desde hace bastantes meses. Con ellos, cuando se termine los trabajos, pretendemos hacer una exposición al estilo de la que exhibe actualmente la Biblioteca Histórica de la Universidad Complutense de Madrid bajo el título de "Cápsulas del tiempo: objetos encontrados en los libros". Tal vez nuestra futura exposición sea con menos recursos económicos pero llevará implícita una infinita ilusión.



En todos los tiempos, los libros han servido para guardar objetos que, a veces, han sido olvidados por sus propietarios o lectores y que en nuestro Taller de Catalogación descubrimos como si fuesen verdaderos tesoros. Siempre es un acontecimiento compartido el encontrar un objeto y reunirnos ante él, o bien enseñarlo a los compañeros uno por uno. Como indican los organizadores de la exposición a la que aludimos, los libros, a modo de "cápsulas del tiempo", actúan como recipientes que transmiten información de la vida del pasado a las generaciones futuras.

Como botón de muestra de esa futura exposición, donde hallaremos desde un pliego de cordel hasta una entrada de una novillada celebrada en Cabra años ha, adelantamos la historia de "El patrón del bonete", que fue localizado por Manolo Gómez mientras esperaba turno para que Eusebio Molina hiciese la fotocopia de la portada del libro, en la que posteriormente, en el reverso, son anotados todos los datos de la catalogación que servirán en un futuro a su informatización. La espera en la reproducción le lleva a Manolo a hojear los libros en la mesa y a localizar algún que otro "tesoro". El papel suelto, que no era otra cosa que una hoja de libro escrita en latín, señalaba claramente la silueta de un bonete. Después vimos que había manuscrito el siguiente texto: "este es el molde del paño del bonete". Efectivamente, estábamos ante un patrón para confeccionar esta prenda. Ignoramos el destinatario o los destinatarios de la misma, pero estamos en la investigación. La dinámica de Antonio Arévalo le hizo sacar una fotocopia del hallazgo y llevársela a casa para confeccionar, en cartón, esta prenda que suelen utilizar en su cabeza los eclesiásticos y antiguamente, los colegiales y graduados. La verdad es que a la siguiente jornada del Taller se presentó Antonio con un bonete ya confeccionado. Resultaba, a la vista del patrón, bastante voluminoso, aunque la práctica que fuimos haciendo colocando el birrete sobre nuestras cabezas se ajustaba estupendamente; eso sí, nuestras pintas provocaban las risas más estrepitosas, incluso en el que ejercía de modelo. En fin, ratos de relax que sirven de estímulo en el trabajo.

Todos estos objetos los estamos inventariando, Guillermo Lozano inició el camino, para construir la historia de lo que debe ser las "Cápsulas del tiempo en la Biblioteca Histórica Aguilar y Eslava".