martes, 28 de octubre de 2014

Pequeña historia de una medalla académica



En el Instituto Aguilar y Eslava de Cabra conservamos dos medallas académicas, una de director y otra de profesor, realizadas respectivamente en metal dorado y plateado.

Ambas medallas llevan cordón de seda en azul y blanco/oro, colores de la Inmaculada, Patrona del Instituto-Colegio. Curiosamente, en el caso de la medalla dorada de director, ésta aparece con corona ducal (en vez de real). Y mientras en el reverso aparecen el Sol, que representa la cabeza del dios Apolo, dios de la luz, de la poesía, de la música y de las artes sobre el lema: “ Perfundet Omnia Lucet”.  En el anverso aparece el escudo de la nación, con la leyenda: “-------------- publicae institutioni”, ya que cuidadosamente se ha borrado la inscripción “ Elisabeth II”.

Y es hace ochenta y dos años, acudió al Instituto de Cabra para realizar la apertura del curso académico 1932-33, el entonces Jefe del Estado, D. Niceto Alcalá-Zamora y Torres, Presidente de la II República Española.

La visita tuvo lugar el 2 de octubre, y en el patio de cristales del Instituto “Aguilar y Eslava” se desarrolló el solemne acto académico. A don Niceto le acompañaba otro personaje relevante, el ministro de Instrucción Pública, Fernando de los Ríos, y junto a ellos: el rector de la Universidad de Sevilla, el alcalde de Cabra y el director del Instituto. La primera intervención fue la del secretario del Centro, quien durante la lectura de la Memoria realizó un repaso de las figuras de la vida política y cultural vinculadas a la historia del Instituto, para destacar cómo en el momento en que España se decidió a estar representada por un hijo del pueblo, se trataría de una persona cuyo expediente se guardaba en el archivo de aquella institución. Luego intervinieron el director, Fernando de los Ríos y finalmente Alcalá-Zamora, quien destacó la preocupación de la República por la educación, que colocó al mismo nivel que la devolución de la soberanía al pueblo.

Pues bien aquel día el Instituto de Cabra se vistió con sus mejores galas y la medalla de Director también se preparó para la ocasión, se puso en manos de un experto orfebre y se borraron las referencias al régimen monárquico anterior.

Y un último detalle, en las fotografías que se conservan de aquella visita histórica, esta curiosa medalla “retocada” parece que la portó el Ministro de Instrucción Pública, D. Fernando de los Ríos, quien junto a D. Niceto Alcalá Zamora presidió aquel recordado e importante acto académico.



martes, 21 de octubre de 2014

Medalla profesoral



A pesar de nuestro modesto tamaño tenemos un GRAN PATRIMONIO.

lunes, 20 de octubre de 2014

El escritor Sánchez Adalid en la Apertura del Curso Escolar del Instituto Aguilar y Eslava



El Instituto Aguilar y Eslava celebró el pasado jueves, 2 de octubre la solemne apertura del curso escolar 2014/2015, un tradicional acto académico que viene celebrándose desde 1872. El conocido escritor Jesús Sánchez Adalid impartió la lección inaugural con la conferencia: " No son tres Culturas: son muchas más. La vida mozárabe en el Emirato Cordobés". Previamente en el Museo Aguilar y Eslava se inauguró y presentó la Exposición "En Camino" de la artista alemana Silvia Steinbach, patrocinada por la Junta de Galicia y con la colaboración de la Asociación Jacobea de Málaga y la Diputación Provincial de Córdoba.

Jesús Sánchez Adalid (1962) estudió Derecho en su Extremadura natal, se doctoró en la Complutense de Madrid y se licenció en Derecho Canónico por la Universidad Pontificia de Salamanca. Ejercería durante dos años como Juez, siendo unos de los magistrados más jóvenes de España, aunque en la actualidad, este “Cura, juez y escritor de libros superventas” como lo calificó el Magazine cultural de El Mundo… ejerce, orgulloso y feliz, como sacerdote y profesor en Mérida y desde donde sigue sorprendiéndonos escribiendo maravillosos libros. Ha publicado con gran éxito 15 novelas, entre las que destaca "El camino mozárabe" (2013) su más emblemática novela. Y donde se describe el viaje que hacían los peregrinos mozárabes que empezaron a llegar a Córdoba desde Almería, Granada, Málaga o Jaén para desde allí, seguir dirección a Mérida y después hacia el norte por la llamada Vía de la Plata, la antigua calzada romana que unía Mérida con Astorga. Una novela que como todas las suyas sigue explorando acontecimientos históricos al tiempo que reflexiona sobre las luchas de poder, las intrigas, en definitiva, sobre la complejidad de las relaciones humanas.

En 2007 ganó el Premio Fernando Lara por su novela "El alma de la ciudad", en 2012 el Premio Alfonso X el Sabio de Novela Histórica por Alcazaba, y en 2013 el Premio Internacional de Novela Histórica de Zaragoza por el conjunto de su obra, el Premio Diálogo de Culturas y el Premio Guadalupe Hispanidad.

Sánchez Adalid ha convertido su obra, por méritos propios, en un símbolo de acuerdo y armonía entre pueblos, religiones y razas, algo especialmente necesario en un mundo actual desagarrado por la intolerancia y el fanatismo.

miércoles, 15 de octubre de 2014

Para muestra un botón

A continuación os mostramos una postal del Liceo Caracense que muestra su patio interior: